¿Cómo se hacen?
Cortamos una ramita del árbol. En primer lugar, junto al nudo de la rama, cortamos limpiamente lo que será la punta de la embocadura. En segundo lugar, hacemos dos incisiones paralelas en la parte central del palo y extraemos un anillo de corteza. De esta manera, la corteza quedará separada en dos partes. A continuación, en el extremo que hará de embocadura abrimos el orificio frontal (ventana y bisel), haciendo el corte y quitando ese trozo de corteza. Después, hacemos el rebaje trasero de la embocadura, que servirá para apoyar el labio inferior.

A continuación, sacamos todo el tubo de corteza del palito. Para hacerlo, para hacer mover el sudor de la savia y ahuecar un poco la corteza, colocamos el palito sobre el muslo, cogemos la navaja al revés y le damos unos golpecitos con el mango a la corteza, mientras giramos el palito.
En un tiempo, era habitual recitar una cancioncita o cantinela al hacer esto (Manterola, pp. 1993, 689-690) y se marcaba el ritmo con los golpecitos que se daban contra el palo. En la pista titulada Txulubite malabite y toques se puede escuchar una de esas canciones, que recogimos en el pueblo navarro de Iribas, interpretada por Juan Bautista Lasarte.
Txulubite malabite tronpeta
Frantzin sartu, Españin atera.
Txulubite malabite tronpeta
Frantzin sartu, Españin atera.
Izardi, izardi, izardi, izardi.
Txulubite biribille tronpeta,
Frantzin sartu, Españin atera.
Txulubite biribille tronpeta,
Frantzin sartu, Españin atera.
Izardi, izardi, izardi, izardi.
Entre las canciones infantiles que recopiló Aita Donostia está la cancioncilla que recogió en Banca (País Vasco del Norte).

Riezu, J. (Ed.). (1994). Cancionero vasco. Canciones I. Obras completas del P. Donostia (vol VI). Eusko Ikaskuntza.

Con la canción de Iribas, tras repetir varias veces la última palabra, con el ritmo ralentizado y sin dar golpes, frotamos el palo con el mango de la navaja, desde el centro hacia el extremo.

Después, agarramos el palo con ambas manos por los extremos, y hacemos girar las dos partes en sentido contrario, tirando hacia fuera, hasta extraer del palo todo el tubo de corteza de la parte de la embocadura. A continuación, cogemos el palo, y cortamos el taco de la embocadura, haciendo un corte limpio, y hacemos un rebaje para el canal que permita el paso del aire. Por último, colocamos el taco en su sitio, e introducimos la parte del palo pelado en el tubo de corteza.
Entre el taco de la embocadura y el palo insertado, se pueden hacer agujeros en el tubo de corteza. Para tocar la flauta de pistón, hay que meter el palo pelado en el tubo de corteza y arrastrarlo arriba y abajo.
¿Cómo se tocan?
Al introducir la parte superior de la txulubita en la boca y soplar, emitimos largas melodías de trinos. Abriendo y tapando los agujeros, podemos dar notas diferentes.
En el caso de la flauta de pistón, podemos cambiar la melodía moviendo el palo inferior arriba y abajo.
Este juguete sonoro se puede escuchar aquí, en la pista titulada Txulubite malabite y toques.

Zelestino Artola, del caserío Eraso-Txiki, fabricando una txulubita con un palo de castaño. Errazkin (Navarra), 09/05/1981. (Fot.: JMBA)

Txulubitas y tutubis (trompetas) elaborados por Zelestino Artola con palos de castaño. Errazkin (Navarra), 09/05/1981. (Fot.: JMBA)