¿Cómo se hacen?
Hay que frotar el borde del hueso de albaricoque contra una superficie rugosa, hasta hacer un agujero. Después, con una navaja, unas tijeras o una punta de clavo, se puede sacar (o no) la semilla que hay en el interior y dejarlo bien limpio. Hay que terminar la parte del agujero con mucho cuidado, dándole un acabado afilado al borde.

Txulubita de hueso de albaricoque. Colección JMBA, nº 1111. (Fot.: O. Zapirain - Soinuenea)
¿Cómo se tocan?
Se sujeta la txulubita por los extremos, con los dedos. Se coloca el hueso contra el labio inferior y se sopla con fuerza al borde del agujero. De esta manera, conseguiremos un silbido fuerte y alto.